Ciberacoso infantil: "Mi mejor amiga me acosó por internet"
Tasha y yo vivíamos en la misma calle y fue mi mejor amiga
durante algún tiempo.
Pero, en un momento dado, nos pusieron en grupos separados y
ya no pude verla tanto como antes, así que hice nuevos amigos.
Unas semanas más tarde recibí una invitación para ir a una
fiesta de Halloween. Ella no recibió ninguna.
Tasha se sintió disgustada y me dijo que no fuera. Pero a mí
eso no me pareció justo, y decidí ir de todas formas.
Después de eso, las cosas se pusieron muy feas en el colegio.
Mis compañeros comenzaron a evitarme y a reírse a mis
espaldas.
Entonces vi mi nombre escrito en una página web en las
paredes del baño de chicas de la escuela.
Cuando eché un vistazo al sitio web, tuve una enorme
sensación de malestar.
Estaba lleno de mensajes que yo le había escrito en secreto
a Tasha. Pero también había algunos mensajes falsos escritos por ella misma.
Me hizo quedar muy mal.
Durante semanas y semanas continuó añadiendo más material, y
cada vez lograba más repercusión (y más "me gusta" en las redes
sociales).
Un día en clase de informática me encontré a todos mis
compañeros riéndose de una foto de mí, en la que aparecía dormida en el autobús
con la boca abierta.
Y ya no pude soportarlo más.
Salí corriendo de la escuela y me fui a casa, llorando.
Mi madre llamó al director de la escuela y él le obligó a Tasha cerrar la página web.
“Sé donde vives y te voy a encontrar”: la pesadilla de
sufrir ciberacoso
Stop Haters es la primera asociación española sin ánimo de
lucro para luchar contra el hostigamiento en Internet
El Equipo de futbol
Josué, de 14 años, recibió una invitación para agregar a
Leslie, una chava muy guapa que aparentaba ser de la misma edad. Cuando aceptó
comenzaron a chatear hasta ser amigos. La única forma de comunicación entre
ellos eran los mensajes de Facebook. Hacían juegos mientras charlaban hasta que
un día Leslie propuso que intercambiaran fotos sin ropa.
Josué dudó, pero Leslie le prometió que, en cuanto recibiera
la foto de Josué, enviaría la propia. Al cabo de un rato, la foto de Josué, sin
playera y haciendo cara sexy estaba enviada, ahora tocaba a Leslie.
La foto no llegó de regreso, por el contrario, Leslie empezó
a subir de tono el juego pidiéndole a Josué una foto completamente desnudo.
Josué se volvió a negar, pero ante la promesa de Leslie de enviar la suya,
también sin ropa, accedió a enviar una foto mostrando sus genitales.
Una vez enviada la fotografía, ella se burló de él
diciéndole que no le iba a mandar nada y que si él no accedía a mandar más
fotos, publicaría la que tiene ante todos sus contactos.
Josué asustado recibió información en la escuela y se acercó
a un capacitador de Fundación en Movimiento, A.C. El caso fue investigado y se
comprobó que el perfil de “Leslie” había realizado las mismas acciones con 7
jóvenes de la misma escuela, pertenecientes al mismo equipo de futbol.
Sospecharon del entrenador de futbol, a quien bloquearon y denunciaron en
Facebook, así terminaron las amenazas.











